martes, 30 de noviembre de 2010

Cian

Un abismo me inunda e invade los ojos,
pero sé que no me he quedado ciega,
es que no te veo, no te encuentro, no quieres verme.

No quiero doblar a la esquina porque puede que te encuentre,
que me encuentres y cruzemos una mirada, una de ésas perdidas, pero al final es mirada.
Si no te encuentro sé que buscaré inconcientemente por cada lugar vacío, espacio y pasillo.

No puedo pretender que no te pienso, que no te imagino, que no te quiero ver, porque sé que sí es así, puedo engañarte a ti, pero no a mi alma.

Juego con tu idea, navego entre sueños guajiros, me pierdo entre mis propios pensamientos,  me duermo entre tus brazos, respiro de tu aire.

Y aunque nuestras almas no estuvieran hechas para estar enlazadas y encontrarse en otra eternidad, no me quito la idea de poderlo intentar,
sé que no tendré otro momento para actuar, para hablar y decirlo, 
por éso te pido el que nunca me encuentres,


déjaselo al aire, a la brisa, al destino que nos haga lo que quiera.
Tápate los ojos, los oídos, no escuches mis sollozos, mis gritos, mi desamor, no escuches nada por favor, tampoco digas nada, tus ojos me dicen lo que tú callas.

Cierra los ojos, duerme y sueña.

Te veo en un rato.




lunes, 29 de noviembre de 2010

El suicidio es indoloro

Sonriendo sin abrir la boca, ¿para qué? me has robado la risa, la concentración y el alma, ¿pero qué culpa tengo yo? mis ojos cayeron como estelas en una inmensa constelación, me quedé en blanco sabiendo todo, sólo quería verte una vez más, aunque claramente, fuera prohibido.

¿Olvidarte? ¡No pude! ¿Dejarte? ¡Ni me lo imagino!
No duele, al parecer el suicidio es indoloro, incoloro e insípido.

Miro a los lados y lo único que veo es blanco,
las paredes, el techo, mi corazón,
se quedó vacío, todo está vacío.

entonces ¿qué hago?
si te evado siento que muero, si te hablo por lo contrario toco el cielo.
entonces mejor me quedo así, con todo pero sin nada, porque lo único que importa eres tú.

Ayer soñé contigo,
me quedé perdida en el brillo de tus ojos,
en tu mirada,
me quedé encapsulada en tu alma, en ti.

Eché a volar mi imaginación,
te vi volar junto a mi,
parpadeo pero increíblemente sigues ahí,
a lado, en frente, cercanamente lejos,
tanto que ya ni tu mano alcanzo.

Ojalá nunca fuera a despertar,
después de todo, no quiero ver al mañana,
no quiero abrir los ojos,
te quiero a ti...



b.e.a.

domingo, 28 de noviembre de 2010

dejando atrás el concepto físico y superficial,
me doy cuenta de que sin máscaras es difícil hablar,
quisiera decirte todo, quisiera gritar a la nada, pero así, no puedo.
sin ti, no puedo.


ojalá se diera el seducir, pero tenue, delicado y sutilmente.
quiero que me notes
que sepas que estoy aquí para ti y por ti.


que no puedo dejar de mirarte y no sé cómo decírtelo
eres quién alumbra mis noches y oscurece la cegadora luz del sol


quien en sueños me cuida y me dice por dónde pisar
alguien que porfin logró que mi inconciente dejara de ser cuerdo, ahora da vueltas hasta por donde no se puede.


no puedo dejar de buscar cosas que me encanten de ti, y aún así estoy conciente de lo que llego a odiar,
no te basta con dejarme sin dormir, con una alma hiperactiva, sino, también no puedo dejar de suspirar.


sólo tú y yo, hoy.
no mañana ni ayer, sólo dame hoy,
dame hoy porque puede que no tengamos otro día.



q.q.t.f.r.

Texto #9

Al parecer entre más quiero escribir menos surgen las palabras.
tal ves sea que ya no soy yo, ni soy tú, ni soy nadie.

¿cuánto tardarás en darte cuenta?

sólo somos cuerpos,
cuerpos desahuciados,
cuerpos abandonados,
cuerpos vacíos.

bueno, probablemente el tuyo no tanto, después de todo, eres una musa.
mi musa,
y musa de nadie más.

belleza, ¿para qué te necesitamos si lo que más tenemos es ceguera?
es que ¿no entiendes? ¿ó no quieres?
ábrete, ábrete cómo si no supieras de la existencia de llaves.


ahora sólo pido, que el aire que entre a mi cuerpo no salga.
te lo doy dentro de un frasco, no lata, aire comprimido no, sólo aire del bueno.

que dentro de mi me invadas,
me dejes saber lo que todo el mundo calla,
que te vuelvas de porcelana, ¡ó qué se yo! de cristal,

te daría lo que me queda, pero al final no es nada  porque sólo somos cuerpos,
cuerpos viviendo sin vida.







sábado, 20 de noviembre de 2010

Despídete.

Hace poco que te conocí, no puedo decir que a la perfección, ni siquiera sé si tú me conoces ami, por otro lado no pierdo la esperanza en que en otro momento, lugar y tiempo nos volvamos a encontrar, tú siendo tú, yo siendo yo, pero con la corriente a nuestro favor.
No es que quiera titular así esta entrada para hacerlo más doloroso, para decirte lo que ya nos espera, pero estoy segura de que tanto como para mi y para ti nos hará bien.
Gracias, gracias por encontrarme, gracias porque te encontré, pero si alguna vez quieres volverme a ver, la única manera mi amor, es hablarle a las estrellas de mi, me conocen como también ellas a ti.
¿Adiós? No, normalemente suelo decir "Hasta luego" ó bien, "hasta pronto" pero esta vez no podría, no quiero pero tengo que darte la despedida. Con tenues, dulces y sublimes gestos te despediré de la manera mas delicada, de la manera que mejor quiero que te vayas.

Hasta nunca amor mío.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Tareas sencillamente complicadas

Ahora, tengo una lista de cosas que quiero y necesito, sobretodo necesito:
  1. Necesito probar nuevas cosas, necesito vivir de lo que ya tengo.
  2. Necesito correr, necesito ir más despacio.
  3. Necesito olvidar, necesito recordar.
  4. Necesito tropezarme, necesito levantarme.
  5. Necesito soñar, necesito despertarme.
  6. Necesito quedarme muda, necesito gritar.
  7. Necesito necesito aprender, necesito equivocarme.
  8. Necesito necesito ser yo, necesito ser alguien.
  9. Necesito conocerme, quiero saber quien soy.
  10. Necesito amar, necesito odiar.
  11. Necesito estar en la oscuridad, necesito estar en la luz.
  12. Necesito ser joven, necesito crecer.
  13. Necesito hablar con la luna, necesito interpretar las estrellas.
  14. Necesito enfermarme, necesito estar sana.
  15. Necesito sonreír, necesito sufrir.
  16. Necesito reír todo lo que pueda, necesito aprender a llorar.
  17. Necesito aprender a cocinar.
  18. Necesito enviciarme, necesito estar sobria.
  19. Necesito observar, necesito escuchar.
  20. Necesito vivir.